En el centro de la implementación de la UNDROP se encuentran las luchas campesinas y rurales. Hacer realidad los derechos consagrados en la UNDROP exige una movilización y un trabajo de incidencia incesantes a escala local, nacional, regional e internacional. Las organizaciones campesinas, de trabajadorxs agrícolas, las comunidades rurales y sus aliados han desarrollado diversas estrategias, desde presionar a las instituciones y a los responsables de la toma de decisiones hasta publicar cartas abiertas y organizar marchas, para reclamar sus derechos y presionar por la aplicación efectiva del UNDROP.