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Llamado a contribuciones: Informe del Grupo de trabajo UNDROP sobre el derecho a las semillas

Nota del editor:

El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la UNDROP ha abierto una convocatoria a contribuciones que invita a la sociedad civil, a los Estados y a las instituciones multilaterales a contribuir directamente a su próximo informe sobre el derecho a las semillas, que será presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en octubre de 2026.

Esta es una oportunidad clave para que los movimientos y las organizaciones rurales compartan sus realidades vividas, experiencias y luchas relacionadas con las semillas, incluido el acceso a las semillas, su control, uso, conservación, intercambio y desarrollo. Más allá de constituir un medio concreto para documentar oficialmente los desafíos transversales a los que se enfrentan lxs campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales en relación con su derecho a las semillas, esta convocatoria a contribuciones permite que lxs titulares de derechos vean reflejadas sus voces en una publicación oficial de las Naciones Unidas, que posteriormente podrá utilizarse con fines de incidencia y sensibilización frente a los Estados y las instituciones pertinentes.

Animamos a los distintos movimientos y organizaciones que representan a lxs titulares de derechos de la UNDROP a presentar su contribución (máximo 1000 palabras) a esta convocatoria antes del 19 de febrero de 2026. Para más información, por favor consulte la convocatoria completa a continuación.

Antecedentes

Las semillas son fundamentales para los sistemas alimentarios, la biodiversidad, la cultura y los medios de vida rurales. Constituyen el punto de partida de la producción de alimentos y son fundamentales para la forma en que los campesinos y los pueblos indígenas han desarrollado, preservado y transmitido a lo largo de generaciones los conocimientos agrícolas adaptados a las diversas condiciones ecológicas.

Las semillas desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la biodiversidad agrícola, ya que encarnan la diversidad genética necesaria para mejorar la resiliencia frente a las plagas, las enfermedades, la degradación ambiental y la variabilidad climática. Más allá de su función biológica, las semillas también están estrechamente vinculadas al patrimonio cultural, las relaciones sociales y, en algunos contextos, las prácticas espirituales y ceremoniales.

Para los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales de todo el mundo, incluidos los pueblos indígenas, los pastores, los pescadores y los pueblos forestales, las semillas son inseparables de sus medios de vida y su autonomía. La capacidad de cultivar, cosechar, conservar, intercambiar y mejorar las semillas es la base de la seguridad alimentaria, la generación de ingresos, la autodeterminación y la sostenibilidad de las comunidades rurales. Los sistemas campesinos de semillas han sostenido históricamente una amplia diversidad de cultivos y variedades vegetales adaptados a los ecosistemas y las condiciones climáticas locales, contribuyendo a la soberanía alimentaria, la nutrición y la resiliencia.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales (UNDROP) reconoce explícitamente el derecho a las semillas (artículo 19), incluido el derecho de los campesinos a conservar, utilizar, intercambiar y vender semillas y material de propagación conservados en las explotaciones agrícolas. La realización de este derecho está estrechamente relacionada con otros derechos reconocidos en la UNDROP, como el derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria (artículo 15), los derechos a la tierra y otros recursos naturales (artículo 17), los derechos relacionados con la biodiversidad (artículo 20), el derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible (artículo 24) y el derecho a participar en los procesos de toma de decisiones que afectan a la vida de los campesinos (artículo 10). Del mismo modo, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP) reconoce los derechos de los pueblos indígenas a mantener, controlar, proteger y desarrollar sus conocimientos tradicionales, innovaciones y patrimonio cultural, incluidos los recursos genéticos y las semillas (artículo 31), en relación con sus derechos a las tierras, los territorios y los recursos, la libre determinación y el desarrollo.

Los marcos internacionales en materia de medio ambiente y agricultura refuerzan la protección de los sistemas campesinos de semillas. El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) afirma la importancia de conservar la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos, al tiempo que reconoce los conocimientos y prácticas tradicionales de los pueblos indígenas y las comunidades locales. El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA) reconoce el papel fundamental de los agricultores en la conservación y mejora de los recursos fitogenéticos y afirma los derechos de los agricultores, incluida la protección de los conocimientos tradicionales, la distribución equitativa de los beneficios y la participación en la toma de decisiones sobre los recursos fitogenéticos.

A pesar de estos marcos normativos, los sistemas de semillas en todo el mundo se ven cada vez más condicionados por los avances jurídicos, económicos y tecnológicos, que en algunos contextos pueden socavar los sistemas campesinos de semillas. Entre ellos pueden figurar las leyes restrictivas sobre semillas y los regímenes de certificación, la protección de la propiedad intelectual, los acuerdos comerciales y de inversión, la concentración empresarial en el sector de las semillas y la digitalización de los recursos genéticos. Estos acontecimientos han suscitado preocupación por la marginación de las prácticas tradicionales, la erosión de la diversidad de semillas, la apropiación indebida de los conocimientos tradicionales y las desigualdades persistentes, incluida la discriminación estructural y por motivos de género.

En consonancia con su mandato de promover y supervisar la aplicación de la UNDROP, el Grupo de Trabajo sobre los Campesinos está preparando un informe temático para aclarar el contenido y el alcance del derecho a las semillas, evaluar los retos y las buenas prácticas en su aplicación y formular recomendaciones a los Estados y otros actores para garantizar que los marcos de gobernanza de las semillas sean compatibles con los derechos humanos, la conservación de la biodiversidad y la soberanía alimentaria.

El Grupo de Trabajo alienta a los Estados, las organizaciones internacionales y regionales, las instituciones nacionales de derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos campesinos, los pueblos indígenas, los académicos, los actores del sector privado y otras partes interesadas pertinentes a que presenten sus contribuciones. Se alienta especialmente a los titulares de derechos y a sus organizaciones representativas a que presenten sus contribuciones.

Preguntas clave y tipos de contribuciones/comentarios solicitados

Las semillas en su contexto: importancia y práctica

  1. ¿Cuál es la importancia social, cultural, económica y medioambiental de las semillas en su contexto local, nacional o regional, incluyendo su contribución a la seguridad alimentaria, los medios de vida y la sostenibilidad medioambiental?
  2. ¿Qué prácticas existen en su país y/o comunidad para cultivar, cosechar, conservar, intercambiar, compartir y mejorar las semillas?
  3. ¿Cómo se distribuyen las funciones y responsabilidades relacionadas con las semillas dentro de las comunidades o sociedades, incluyendo entre mujeres, hombres, jóvenes, pueblos indígenas y otros grupos?

Marcos nacionales e internacionales

  1. ¿Qué leyes, reglamentos o políticas nacionales rigen el almacenamiento, el uso, el intercambio y la venta de semillas campesinas, incluidas las medidas para su protección? ¿En qué medida son eficaces estos marcos para reconocer y defender el derecho a las semillas y apoyar la conservación de las semillas autóctonas y tradicionales?
  2. ¿Cómo abordan los marcos jurídicos y políticos nacionales los intereses de los campesinos y las comunidades rurales en relación con los de los actores comerciales del sector de las semillas?
  3. ¿Cómo se han reflejado en las leyes y políticas nacionales los instrumentos internacionales relacionados con los derechos de los campesinos, las semillas y la biodiversidad, incluidos la UNDROP, la UNDRIP, el CDB y el TIRFAA, y qué repercusiones o beneficios concretos han tenido para los campesinos y las comunidades rurales?

Desafíos, respuestas y buenas prácticas

  1. ¿Cuáles son los principales desafíos o amenazas que se enfrentan en el ejercicio del derecho a las semillas, y cómo han respondido a ellos las comunidades, organizaciones o autoridades?
  2. ¿Qué mecanismos nacionales, regionales o internacionales se han utilizado para promover o defender el derecho a las semillas, y cuál ha sido su eficacia?
  3. ¿Qué lagunas siguen existiendo en la protección y el apoyo al derecho a las semillas? Comparta ejemplos de leyes, políticas, prácticas o iniciativas comunitarias que podrían reforzarse, replicarse o ampliarse.

Próximas etapas

Las contribuciones/comentarios pueden enviarse por correo electrónico. Deben recibirse antes del 19 de febrero de 2026.

Se pueden incluir materiales de apoyo adicionales, como informes, estudios académicos o documentos de referencia, como anexos o a través de enlaces web.

A menos que se especifique lo contrario por parte de quienes las envíen, las contribuciones se harán públicas en el sitio web del Grupo de Trabajo.

Dirección de correo electrónico: [email protected]

Asunto del correo electrónico: Contribución al informe del CDH sobre las semillas

Límite de palabras o páginas:
1000 palabras

Formatos de archivo:
Word, PDF

Idiomas aceptados:
inglés, francés, español

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